Habíamos quedado en Ruidera como punto base para ver los alrededores, en el camino paramos a ver el castillo de Peñarroya que está en la misma presa de Peñarroya
y después nos fuimos a reunir con el resto del grupo. Los más avanzados habían salido ya de excursión, por lo que aprovechamos para ver la cascada del Hundimiento.
...intentamos llegar hasta donde estaba el resto del grupo pero después de caminar bordeando la laguna de Rey bajo el tórrido sol de La Mancha,
algunos decidimos dar media vuelta y esperar sentados en la terraza del restaurante que hay junto a la orilla de la laguna de Rey refrescándonos por dentro y por fuera.
Llegaba la hora de comer y los más avanzados se hicieron con unas mesas en un merendero de la laguna Salvadora a la sombra de unos frondosos árboles.
Hubo para todos, bañistas atrevidos...
...espectáculo de la naturaleza,...
Reposo, casi siesta...
...y algún que otro heladito para pasar el calor...
Después de comer subimos hasta la laguna Tomilla, la última de la serie, donde los que pudieron se bañaron en ella junto a la pequeña presa donde desagua...
Por fin llegamos al Hotel Galatea en Ossa de Montiel que estaba fenomenal y donde después de cenar estuvimos bailando en la pista del jardín hasta la madrugada.
Ya por la mañana, parte del grupo salió para visitar las Tablas de Daimiel y el resto volvimos a la laguna Tomilla para después comer allí mismo y regresar a Madrid.

